martes, 14 de mayo de 2019

Reportaje en El Clarín

Me siento honrada de que el periódico Argentino El Clarín se haya interesado en mi historia y que me hayan dedicado un espacio en su edición del sábado. Tengo que agradecer especialmente a Daniel Ulanovsky y Luis Gruss por la gestión y la preparación del texto

Aquí comparto la publicación:


viernes, 15 de febrero de 2019

Oportunidades Perdidas: Un comentario a la iniciativa de Ley de Humanidades, Ciencias y Tecnologías

A continuación me permito reproducir un texto que el reconocido científico Mexicano Raúl Rojas González ha compartido con la comunidad para expresar su desacuerdo con la iniciativa de Ley de Humanidades Ciencias y Tecnologías



Oportunidades Perdidas

Un comentario a la iniciativa de Ley de Humanidades, Ciencias y Tecnologías

La Senadora Ana Lilia Rivera del grupo parlamentario de MORENA presentó el 8 de febrero la iniciativa de Ley de Humanidades, Ciencias y Tecnologías que a continuación comento. La ley fue preparada desde CONACYT y la Senadora fue solamente el conducto parlamentario para hacer llegar la iniciativa a las Cámaras.



Después de leer el texto de la iniciativa, sorprende ésta sobre todo por su banalidad. La ley no contiene una sola idea realmente original acerca de como desarrollar e incentivar a la ciencia en México y se concreta a decretar un reajuste burocrático del aparato estatal para concentrar en la Dirección General de CONACyT todo el poder de decisión en la materia.
Más concretamente: la iniciativa elimina a cualquier instancia que pudiera “competir” con CONACYT en la conducción de la ciencia y tecnología nacionales. Se trata de centralizar prácticamente todos los procesos de toma de decisiones en un solo organismo que, una vez colmado de atribuciones, nunca podrá suplir lo que ahora se elimina. Es ilusorio pensar que una sola agencia gubernamental como CONACYT (o CONAHCYT como se propone que se llame) pueda poder controlar todo lo que ocurre en ciencia y tecnología en un país tan diverso como el nuestro. La iniciativa de ley es un retroceso en el campo estrictamente científico y además contradice los avances del federalismo mexicano tendientes a convertir a los Estados en interlocutores reales del poder central.



Esta ley es en realidad una oportunidad perdida para avanzar edificando sobre lo que se ha logrado en las últimas cinco décadas. Del preámbulo de la Senadora Rivera pareciera que la comunidad científica no hubiera estado involucrada a lo largo de los años en el diseño y operación de CONACYT. Se crítica la idea de que avanzamos hacia una “economía del conocimiento” como si esta noción fuera equivalente a “beneficio empresarial”. Contrástese ese disparate con la forma en que la Ley de Ciencia, Tecnología e Innovación de España se felicita de que el sector productivo esté cambiando para permitir “a nuestro país estar en las mejores condiciones para lograr una sociedad y una economía del conocimiento plenamente cohesionadas.”



Volveremos al preámbulo más adelante, pero de lo primero que se debe aclarar es que esta iniciativa de ley no fue discutida en ningún foro público y no se dio la más mínima oportunidad a la comunidad científica mexicana de opinar al respecto. Es el clásico “madruguete” del folclor político mexicano. Contrástese este atraco con la forma abierta y pública con la que la UNAM convocó en 2018 a decenas de investigadores para elaborar el estudio “Hacia la Consolidación y Desarrollo de Políticas Públicas en Ciencia, Tecnología e Innovación”, consensuado entre 80 organizaciones activas en esas áreas. El documento se le entregó al Presidente electo en agosto de 2018 en el Palacio de Minería. Hoy ese esfuerzo ha caído en el olvido y una vez más se reinventa todo como si no tuviéramos un pasado en el cual apoyarnos.

La promoción de la ciencia es multifactorial



El desarrollo de la ciencia y tecnologías en todo el mundo es un proceso multifactorial que involucra muy diversos actores. Voy a utilizar el ejemplo de Alemania, que conozco muy bien, solamente para mostrar como se organiza la ciencia en un país europeo que está a la vanguardia de la investigación científica. Alemania no tiene petróleo ni materias primas exportables: su gran tesoro es su ciencia y tecnología que le han permitido ser el tercer país exportador del mundo, casi a la par con Estados Unidos, que tiene una población cuatro veces mayor. Pues bien, en Alemania no existe un centro único de coordinación de la ciencia, sino lo que se llama la “Alianza de Organizaciones Científicas”. El Ministerio de Investigación y Educación se concreta a proporcionar el financiamiento para proyectos de gran envergadura, pero la rectoría del Estado en asuntos científicos se ejerce a través de un conglomerado de instituciones. Vamos sector por sector.



1) Sistema de becas académicas
Las becas académicas las gestiona el DAAD (Deutscher Akademischer Austauschdienst) que las otorga a estudiantes nacionales para cursar estudios en diversas partes del mundo y a los extranjeros para estudiar en Alemania. La Fundación von Humboldt, por su parte, se encarga de atraer talento de todo el mundo para realizar estancias de investigación en Alemania.



Además de estos dos organismos públicos, existen un sinnúmero de fundaciones privadas que otorgan becas académicas.



2) Sistema de Academias de Ciencias
Hay diversas academias de ciencias (los diversos Estados tienen academias locales) pero las más importantes son la Academia Nacional (Leopoldina) y la Academia Nacional de Ingeniería (ACATECH). Ambas tienen un presupuesto propio y pueden gestionar proyectos de largo plazo.



Ambas academias asesoran al gobierno federal y a los Estados produciendo estudios de gran calidad y profundidad, por ejemplo, sobre transición energética o problemas sociales. No es raro que un estudio de la Academia de Ciencias se convierta en política pública, mediante un consenso de los diversos partidos políticos.



3) Fomento y financiamiento de la investigación
El DFG (Deutsche Forschungsgemeinschaft) juega un papel similar al de la National Science Foundation (NSF) en Estados Unidos. Recibe propuestas de proyectos, con o sin convocatoria, y apoya a grupos de investigadores. Las evaluaciones del DFG se hacen basados en dictámenes de pares. El Senado del DFG se elige por todos los investigadores con doctorado de Alemania.



4) Agrupación de universidades: Conferencia de Rectores
La Conferencia Nacional de Rectores de Universidades Públicas es la encargada de discutir la evolución del sistema universitario y de proponer modificaciones al mismo. La Conferencia de Rectores compagina la educación en Alemania con la del resto de Europa.



5) Centros nacionales de investigación
La fortaleza de la investigación alemana es reconocida en todo el mundo. Hay tres subsistemas para desarrollarla:
· La Investigación de frontera la concentran los Institutos Max-Planck, que tienen autonomía y una dirección general encabezada por algún exdirector de un centro.

· Laboratorios Nacionales: La Sociedad von Helmholtz es la encargada de coordinar a todos los centros de investigación de gran calibre (aceleradores de partículas, energía nuclear, etc.)
· Investigación aplicada: El Sistema de Centros Fraunhofer tiene como misión transformar la investigación en innovación industrial, en colaboración con el sector público y privado.


6) Grupo nacional de expertos: Wissenschaftsrat
El órgano electo por el gobierno federal y los Estados para elaborar dictámenes sobre todo lo que involucre a la ciencia es el Consejo de Ciencias, constituido por un grupo de investigadores de alto prestigio y representantes de los Estados y diversos Ministerios del gobierno federal. Las evaluaciones del Consejo de Ciencias no son vinculantes pero tienen gran peso en las decisiones del gobierno alemán.



Y por encima de todo esto encontramos además las instancias de coordinación de la comunidad europea, sobre todo el Consejo de Investigación Europeo que coordina proyectos multinacionales con financiamiento masivo.



Lo que la iniciativa de ley destruye



Obviamente México no es Alemania, así que me adelanto a esa objeción reconociendo plenamente que tenemos carencias ancestrales y que debemos tener imaginación para diseñar políticas adecuadas a nuestro estado de desarrollo. Lo primero que la iniciativa de ley destruye es cualquier avance hacia un sistema multifactorial de coordinación de la ciencia en México. Ya el Foro Consultivo Científico y Tecnológico (FCCyT) enumeró en su comunicado del 12 de febrero las instancias de coordinación o debate científico que desaparecen:



- El Foro Consultivo Cientifico y Tecnológico mismo,

- La Conferencia Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación,
- La Coordinación de Ciencia, Tecnología e Innovación de la Oficina de la Presidencia,
- El Consejo Consultivo de Ciencias,
- El Comité Intersectorial para la Innovación


La Coordinación de Ciencia de la Presidencia ya había sido eliminada, fruto de los excesos de la “austeridad republicana” del nuevo gobierno que no considera a la ciencia y a la tecnología como prioritarias. La iniciativa simplemente ratifica su desaparición.



El Colegio de la Frontera Norte resumió en un documento la forma en que se pretende concentrar el poder de decisión: en vez de un Consejo General con la presencia de actores importantes de la ciencia, se supervisaría al nuevo CONACYT por una Junta de Gobierno, que en ausencia del Presidente sería presidida por la Directora de CONACYT, que sería así juez y parte.



Lo que me parece muy grave es la pretensión de desaparecer el FCCyT órgano autónomo y permanente de consulta del poder ejecutivo y del Consejo General de CONACYT. La misión del FCCyT ha sido la de proporcionar información no solo a CONACyT, sino también a los diferentes congresos estatales y al Congreso de la Unión sobre temas de ciencia, tecnología e innovación. La misión del FCCyT no es partidista, es una labor informativa que en los parlamentos de otros países se considera como crucial y necesaria. El Bundestag en Alemania, por ejemplo, cuenta con una oficina de asesoría científica y el parlamento británico con la Oficina Parlamentaria de Ciencia y Tecnología. Dicha oficina publica estudios, asesora a los parlamentarios y con su sistema de becas hace posible que estudiantes e investigadores colaboren en la realización de sus tareas.



Si alguien propusiera hoy una ley para clausurar el servicio de asesoría científica del Bundestag o la Oficina de Ciencia del parlamento británico seguramente que solo cosecharía el escarnio de aquellos diputados. En México, el paso adelante que representa haber creado el FCCyT se pretende destruir de un plumazo con la nueva ley. En 2018 la Cámara de Diputados en España acordó crear una Oficina Permanente de Ciencia y Tecnología, basada en el modelo británico. En este aspecto México, curiosamente, le lleva la delantera a España, la que perderíamos al desaparecer el FCCyT.



La desaparición de la Conferencia Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación implica que se elimina casi la única instancia de coordinación del poder federal con los Estados de la República. Desaparece además el Comité Intersectorial para la Innovación cuya función es coordinar diversas Secretarías para mejor incidir en la economía nacional.



No se menciona en la ley, pero una de los “daños colaterales” de la nueva administración de CONACYT fue la supresión del financiamiento a la Academia Mexicana de Ciencias y otras Academias que en el futuro tendrán que competir por el financiamiento con instancias aún indefinidas de difusión de la ciencia.



Las oportunidades abiertas



México tiene que impulsar un sistema multifactorial de desarrollo científico, con oportunidades claras para el país. Esto es justo lo opuesto a lo que plantea la iniciativa de ley propuesta, que simplemente se ocupa de destruir lo que se ha logrado con la intención de concentrar el poder de decisión en la Dirección General de una sola agencia, la misma que ha redactado la ley.



Al revés de la política actual de CONACYT, México lo que debería hacer es:



1) Dotar a las Academias de presupuesto y atribuciones.
La Royal Society en Gran Bretaña, una de las Academias más antiguas del mundo, cuenta con un presupuesto anual de más de 120 millones de dólares. Eso le permite conducir proyectos a largo plazo, lo mismo de difusión que de coordinación de la ciencia. En México la Academia Mexicana de Ciencias, y otras que se considere pertinente, deben tener un presupuesto anual fijo y seguro, que les permita cumplir su importante misión sin tener que estar solicitando fondos de CONACYT anualmente.



2) Crear un Consejo Nacional de la Investigación Científica
La creación de los Centros SEP-CONACYT, luego Centros Públicos de Investigación, fue una medida muy importante para hacer avanzar la ciencia en México. En su momento fueron creados uno por uno desde CONACYT. Fue ésta una forma muy importante de evitar la fuga de cerebros y lograr una concentración importante de investigadores en diversos estados de la República.



Los Centros, sin embargo, ya alcanzaron la madurez suficiente para ser convertidos en el equivalente de lo centros Max-Planck en Alemania o de los Centros del Consejo Superior de Investigación Científica (CSIC) en España.



Se debe crear un Consejo Nacional de la Investigación Científica (CNIC) como la institución de investigación de frontera en México, con autonomía y presupuesto propios. Los investigadores con Catedra CONACYT adscritos a estos centros deberían ser transferidos, con el presupuesto correspondiente, a dichos centros.



La ley propuesta es un retroceso, elimina toda referencia al Sistema Nacional de Centros Públicos de Investigación y pretende atar su normatividad a la de CONACYT. Para los CPI ha llegado la hora de abandonar la “nave madre” y actuar con independencia, con autonomía científica y administrativa.



3) Mantener y ampliar la labor del Foro Consultivo Cientifico y Tecnologico
Se debe ratificar la existencia y necesidad del Foro como una instancia para crear consensos entre todos los actores del sistema de ciencia y desarrollo del país. Hay que dotarlo de recursos para que continúe siendo una fuente confiable de información y difusión científica al margen de los partidos, así como de asesoría al Congreso de la Unión y a las entidades federativas para la toma de decisiones



4) Reorganizar al Consejo Consultivo de Ciencias
El Consejo Consultivo de Ciencias debería adquirir la función de elaborar estudios de gran alcance para el diseño de la política gubernamental. Mientras que el FCCyT asesora al Congreso de la Unión y las Academias se dirigen a la sociedad en su conjunto, el CCC podría asesorar directamente al poder ejecutivo. El CCC se podría nombrar regularmente de la plantilla de investigadores de mayor nivel en México.



5) Mantener y hacer sustentable al Sistema Nacional de Investigadores
El SNI fue otra más de las medidas de emergencia para evitar la fuga de cerebros de México. Hoy se ataca al SNI en notas periodísticas como sistema de “privilegio” sin considerar que no hay otra profesión tan evaluada y controlada como la de ser científico. Se debe tener una estrategia sustentable para mantener el SNI, considerando el cambio demográfico y el crecimiento deseable del número de investigadores en México. Se requiere, y esa sería una labor intersecretarial, discutir las condiciones de renovación de la planta académica en México con un sistema digno de jubilaciones que permita abrir puestos de trabajo para las nuevas generaciones.



Haciendo más eficiente al sistema de investigación nacional



En suma, la oportunidad que tiene el país es la de avanzar hacia un verdadero sistema multifactorial de investigación en México. El camino es el opuesto al de concentrar todo el poder en una sola agencia, ya sea CONACYT o cualquier otra. CONACYT (o CONAHCYT) puede mantener su labor de manejar el sistema de becas y financiamiento a proyectos de investigación, y puede coordinar los repositorios nacionales de investigación. Pero debería transferir la promoción de la ciencia a las Academias, la asesoría del poder legislativo al FCCyT y del poder ejecutivo al CCC.



Me parece crucial en el momento que atraviesa México, que los centros CONACYT rompan el cascarón y puedan iniciar una nueva etapa como un sistema de investigación de frontera, y ¿por que no decirlo? también de élite, siguiendo el modelo Max-Planck de Alemania o del CSIC en España. Esto daría un impulso enorme a la investigación en México.
Otra cosa eliminada en la iniciativa de ley es la aspiración de llegar al 1% de gasto en Ciencia y Tecnología en México. Parece una claudicación. Si bien mantener este porcentaje como “obligación” no es realista en las condiciones actuales, no por eso se debe renunciar a mencionarlo como una meta que se quiere alcanzar.



Desgraciadamente desde fines de 2018 CONACYT ha ocupado las columnas de los diarios no con su actividad, sino con escándalos provocados por los ataques del nuevo equipo a las administraciones pasadas. Se “denuncia” que empresas participaron en proyectos financiados por CONACYT sin al mismo tiempo aclarar que fue estrictamente en el marco de convocatorias para proyectos muy concretos y que aquellas empresas debieron movilizar recursos propios. Un peso de financiamiento público se puede convertir en dos pesos de investigación de esa manera. Es el esquema que se utiliza en los proyectos financiados por el Consejo de Investigación Europeo. Es una de la “best practices” que se ha adoptado en muchos países, no solo en Europa.



Infortunadamente el preámbulo de la Senadora Ana Lilia Rivera a la ley aquí comentada describe a las pasadas leyes de ciencia y tecnología casi como una conspiración del gran capital dirigidas a convertir a la ciencia en pesos y centavos a través de la patraña de la “economía del conocimiento”. En una conferencia mañanera reciente el Presidente interpretó las muchas críticas a la actuación de CONACYT y a la iniciativa de ley como una reacción de la “mafia de la ciencia”, que hoy en día habría que agregar a otras de las mafias ya omnipresentes en el discurso oficial. Y paradójicamente ese mensaje se le da a la comunidad científica un 14 de febrero, el día romano de Lupercalia y hoy de San Valentín.



Insisto: la oportunidad presente es evitar que se apruebe una ley por la vía “express”, sin discusión alguna, para en vez de ello proceder a un diálogo nacional, con todos los actores involucrados, acerca de lo que queremos lograr en el campo de la ciencia y tecnología en los próximos años. En ese diálogo deben participar las universidades, los investigadores, los estudiantes y el público en general. Si se afirma en serio que el pueblo es sabio, hagamos un llamado a las Cámaras para que lo dejen participar y se inicie un debate nacional en el que no habrá vencidos sino un solo ganador: nuestro país.



Raúl Rojas González

Miembro del SNI Nivel III

jueves, 14 de febrero de 2019

Historias urbanas en San Valentín

Me miró por el espejo retrovisor y alzó su mano para comenzar a saludarme efusivamente. Yo no encontré en su auto ningún indicio de que fuera conducido por alguien a quien conociera, además de que el asiento del acompañante estaba ocupado por otro caballero portando un chaleco típico del personal que trabaja en el aeropuerto, de esos que están por las mañanas en la carretera pidiendo aventón por la falta de transporte público en el área. En fin, ante la insistencia del saludo y el momento en que yo debía tomar mi salida para ir al trabajo, decidí emparejar al auto para mirar al conductor. Resultado: un par de desconocidos me miraron y continuaron con la labor de saludarme efusiva y cordialmente. No pude resistirme a esbozar una sonrisa y devolver el saludo. Ellos continuaron su trayecto al aeropuerto y yo rumbo a mi trabajo, quedándome con la esperanza de que ellos se hayan ido con la misma alegría que me dejaron al iniciar mi día siendo felicitada en San Valentín por perfectos extraños.

¡Felicidades a todos!

domingo, 30 de diciembre de 2018

Balance del 2018

El 2018 fue un año de cambios en el ambiente laboral, de los cuales salí bien librada a pesar de haber tenido que transitar a través del rechazo y las descalificaciones (muchas de ellas rayando en la discriminación). Sin embargo, el haber vivido ese trago amargo me hizo conocer la verdadera cara de quienes me rodean, así como refrendar que no le debo nada a nadie y que soy el resultado de mi esfuerzo y dedicación. Pasado el trago amargo, como a los toros bravos, el castigo me ha revitalizado y me ha dejado lista para embestir al 2019. Aún cuando el panorama no se ve prometedor (especialmente por el escenario que nos plantea ya saben quién), yo tengo dispuesto un futuro en el que estaré cosechando mucho de lo que sembré en el 2018.

Afortunadamente, en este año obtuve reconocimiento a mi capacidad de lugares de donde no lo hubiera esperado. Inclusive, este año tuve una de las experiencias más gratificantes de mi vida profesional hasta ahora: dar una plática en la Academia de las Ciencias y Artes de Estados Unidos. Ese viaje a Washington sin duda me revitalizó y me abrió nuevas perspectivas. Igualmente, este año recibí el voto de confianza para seguir a cargo de la Secretaría Académica del Cinvestav Monterrey, lo cual en gran medida es un reconocimiento de que puedo seguir contribuyendo a nuestra excelencia institucional.

Igualmente, en el plano personal, el 2018 me llenó de satisfacciones al permitirme disfrutar ampliamente de las cosas que me apasionan, así como experimentar cosas nuevas. Hablando de las cosas que más me emocionaron este año, podría destacar dos: mi viaje a Las Vegas para ver en vivo a U2 y mi viaje de cumpleaños a la Ciudad de México, el cual coincidió con la Marcha de la Diversidad. Así pues, en el balance final puedo decir que el 2018 fue un año complicado que me dejó por igual mucho aprendizaje y satisfacciones.

Finalmente, en cuestión de imagen, el 2018 resultó en un año bastante divertido y de bastante experimentación. Eso me hizo difícil elegir una foto que destacara la experiencia de este año. Sin embargo, aquí les dejo la tradicional foto del año que se acaba. ¡Feliz Año Nuevo a todas y todos!




jueves, 25 de octubre de 2018

Mi postura ante el rechazo de la UDEM

Ya antes había comentado sobre la situación por la cual me dijeron estoy vetada para ir a dar pláticas a la UDEM pero, en función de la nota que aparece hoy en el periódico El Norte, me gustaría ahondar al respeto y fijar mi postura:

Yo he participado en eventos académicos organizados por la UDEM tanto por cuestiones ingenieriles como por mi labor de activismo. Específicamente, en el 2016 participé como ponente en el Congreso IEEE organizado por profesores y alumnos de Ingeniería Biomédica. La UDEM tiene un capítulo estudiantil de la IEEE muy activo y estoy en permanente contacto con ellos brindando oportunidades de estancias y dando ponencias, esto principalmente porque soy Senior Member de la IEEE y eso me da un perfil más que deseable para esas actividades.



Por otro lado, en ese mismo año fui invitada a participar como ponente dentro de la primera edición del diplomado en Derechos Humanos que organiza la UDEM en conjunción con la Comisión Estatal de Derechos Humanos. Fue en ese evento que, durante mi ponencia, hice referencia al término ateísmo militante y abiertamente reconocí ser atea. Recuerdo que alguien en la audiencia me increpó un poco al respecto, pero no pasó a mayores y concluí mi participación exitosamente.



Sin embargo, desde esa ocasión, nuevos intentos de profesores y alumnos para invitarme a dar pláticas han sido bloqueados por las autoridades y, la explicación que se les ha dado es que "yo no represento los valores de la UDEM". Supongo que eso se refiere al hecho de que sea atea y no mujer transgénero.

Así pues, me sorprende que la UDEM se diga una institución que "fomenta el respeto, la tolerancia y la aceptación ante diversidad", pero que a eso anteponga un supuesto valor católico que traducen en un esquema tradicionalista y por el cual se responde ante los que no somos creyentes con una cacería de brujas. Ese modelo caduco ya ni el mismo Papa apoya y, por el contrario, maneja con un discurso de mayor aceptación.

Lamento mucho que existan instituciones con autoridades empeñadas en mantenerlas en el oscurantismo. Quienes sufren de ello son sus alumnos y profesores, a quienes corresponde demandar una mayor apertura. Yo puedo vivir sabiendo que soy suficientemente buena para que se me abran las puertas, por ejemplo, de la Academia Americana de las Ciencias (en donde recientemente di una plática), aunque al parecer no tenga los valores necesarios para pisar la UDEM.


sábado, 8 de septiembre de 2018

De vuelta a las andadas

Si bien pudieran pensar que el título tiene que ver con la ya imperiosa necesidad de desempolvar este blog, en realidad está relacionado con mi última entrada y mi pasatiempo favorito: ir a conciertos de mis bandas favoritas.

Y es que, durante algún tiempo, dejé de ejercitar mi deporte favorito de ir a conciertos en vivo, ya sea porque alguien me convencía que no valía la pena, o porque yo misma me convencía que estaba muy ocupada y que tenía cosas más importantes que hacer. La realidad es que la música es una de mis terapias favoritas. La música me transporta a lugares y memorias que me inspiran y me renuevan. Así pues, de un par de años para acá, he decidido reencontrarme con mi pasatiempo favorito, a pesar de que a mi edad eso pudiera pensarse contraproducente. Sin embargo, si alguien cuyo nombre no mencionaré fue a un concierto de Maroon 5 a pesar de estar a días de dar a luz... a mi qué me pudiera pasar 😄

Y todo esto viene a colación pues recientemente me puse a hace recuento de todos los conciertos a los que he ido recientemente... y han sido muchos. La lista completa la pueden encontrar en mi perfil de setlist.fm. De hecho, apenas en 2017 fui a mi primer festival y ahora ya me volví adicta a ellos. Del 2016 a la fecha he visto en concierto a 18 artistas distintos, dos veces a U2 en giras distintas (The Joshua Tree y el ei2018tour) y he asistido a tres festivales (Corona Capital, Wonderland y Hellow Fest). Para lo que resta del año me queda ir al Tecate Out Live (a ver a la espectacular St. Vincent), asi como ir a la Ciudad de México a ver a Nick Cave y al Corona Capital 2018, en donde muero de ganas por ver a Bastille. Entre el 2016 y 2018 habré visto más artistas en vivo de los que había visto hasta antes del 2016. 

Lo anterior podría sonarles a que estoy perdiendo el control y que ya no tengo salvación. La realidad es que, si bien he decidido disfrutar más de mi tiempo libre y dedicarlo a los conciertos, también tiene que ver con la tendencia actual en la que las bandas se juntan en festivales pues, es la única manera en que algunos sitios (como el pueblo en el que vivo) pueden darse el lujo de pagarles para que vengan. Y para ejemplo un botón: el único lugar en México al que Maroon 5 vino en su gira actual fue a Monterrey, y fue al festival Hellow Fest.

Ahora mismo estoy con ansias de ver si Smashing Pumpkins viene a México en 2019, así como ver cual será la lista de artistas que vendrán al festival Wonderland en Marzo. Por lo mientras, si andan en alguno de los eventos que antes mencioné, no duden en buscarme y, si me encuentran, las cervezas corren por mi cuenta 😏🍺








lunes, 14 de mayo de 2018

Mi cobertura del U2 eXPERIENCE+iNNOCENCE tour en Las Vegas

Por si no lo saben, soy la fanática número uno de U2. Bueno, a lo mejor exagero un poco, pero en este momento no recuerdo el número con el que estoy oficialmente inscrita al club de fans, pero seguro es un número pequeño.

Dejando de lado los detalles, mi gran afición a U2 me ha dado para verlos en vivo ya ocho veces, la última el pasado viernes en el T-Mobile Arena en Las Vegas. Aunque ya antes había visto a la banda en Estados Unidos (específicamente en Chicago), esta es la primera vez que viajo desde México motivada por un concierto de U2. Y si me decidí a hacerlo fue por las pocas posibilidades de que esta gira, la eXPERIENCE+iNNOCENCE (e+i), llegue a México. Y es que, al ser una gira ideada para arenas, resultaría muy cara para nuestro país. Entonces, aproveché mi opción a comprar boleto preferencial para fans y fui a verlos a Las Vegas a sabiendas que podría además aprovechar el viaje para hacer otras tantas cosas. 

El lugar que me tocó fue extraordinario: yo ya no estoy para la zona general (ya alguna vez vi a U2 de cerca en Chicago y ya me bautizó el sudor de Bono, así que ahora prefiero disfrutar toda la producción), por lo que compré en la zona de asientos muy cerca del escenario alterno al final de la pasarela. Las fotos y el video que tomé no hacen justicia a la cercanía con la que veía al grupo y la pantalla.


A pesar que el e+i tour tiene una producción muy parecida a la gira iNNOCENCE+eXPERIENCE (i+e) del 2015, la versión del 2018 hace mejor uso de la pantalla y explota el nuevo material musical de la banda. De hecho, en el e+i casi tocan completo el nuevo disco "Songs of Experience", el cual tiene canciones extraordinarias y al nivel de los mejores éxitos de la banda. Como ejemplo, "The Blackout", al inicio del concierto, prende la pantalla y al público inmediatamente (nótese en el video el gran "Wooow!" de una chica cerca de mi):


Una vista desde la parte trasera del escenario principal (opuesta a mi ubicación en Las Vegas) del inicio del concierto unos días antes en San José la pueden ver aquí.  Además, el hecho de que la banda ahora inicie el concierto dentro de la pantalla le agrega dramatismo y sorpresa. De hecho, las entradas y salidas de la pantalla se vuelven un elemento clave de la producción:


Otra cosa que me encantó, además de lo bien balanceado del setlist de canciones que tocaron esa noche, es el manejo de los distintos escenarios. Y es que la banda no sólo usa el interior de la pantalla, el escenario principal y el escenario alterno, sino hasta unos pequeños pedestales para que The Edge y Adam Clayton queden en puntos opuestos y en un instante hubiera un miembro de la banda en cada extremo de la arena:



Y bueno, no podían faltar los momentos políticamente incorrectos que nos recuerdan mucho la época del "Rattle and Hum", aunque ahora en una versión más ligera:



En conclusión, el U2e+iTour me encantó. Realmente valió la pena ir a Las Vegas a ver a U2, además de que aproveché para beber un poco (o un mucho), apostar en las máquinas tragamonedas (que se tragaron de manera infame algunos de mis billetes), hacer unas cuantas compras, ver Zumanity, y hacer nuevas amistades. Pero todo lo adicional al concierto de U2 merece otra entrada a este blog... o simplemente merece que se quede en Las Vegas. Por lo pronto, hoy anduve de presumida en la oficina: