miércoles, 26 de noviembre de 2014

Visita de dos meses a Polonia en el 2015

Conacyt ha aprobado mi solicitud de fondos para realizar una visita de dos meses a Polonia en el 2015. En esta visita estaré trabajando en el nuevo Centro de Tecnologías Multidisciplinarias Modernas (ICNT) de la Universidad Nicolás Copérnico. Dicho trabajo es con el fin de seguir enriqueciendo la colaboración que ya tenemos establecida con investigadores en dicha universidad, así como para la consolidación del trabajo de investigación que realizamos en el laboratorio de procesamiento de señales médicas.

El año pasado tuve la oportunidad de ver el ICNT nada más por fuera, pues aún no lo terminaban. El próximo año estaremos de vuelta, ahora si para trabajar en sus laboratorios.


jueves, 30 de octubre de 2014

Breve reportaje en "Avance y Perspectiva"

La revista Avance y Perspectiva, medio institucional de divulgación del Cinvestav, sacó un reportaje en su sección "Espacio Abierto" sobre el trabajo que hacemos en el laboratorio en el área de interfaz cerebro-computadora. ¡No dejen de verlo! Lo pueden encontrar aquí.

viernes, 17 de octubre de 2014

Poco útil para el activismo, muy útil para la ciencia

El día de hoy recibí la noticia de parte de los organizadores del Primer Congreso Nacional de Mexicanos y Mexicanas LGTB que no fuí aceptada para participar, aún cuando yo pagaría todos mis gastos. Al menos estos organizadores tuvieron la decencia de informarme de su decisión, pues los de la ILGA jamás respondieron a mi solicitud para participar como voluntaria, igualmente pagando yo todos mis gastos.

Honestamente no entiendo qué motivos podrían tener estos grupos para no aceptarme en sus eventos. Me imagino que serán grupos "élite" a los que yo no pertenezco. SIn embargo, trístemente veo que mucho del activismo en México se maneja por medio de estas élites, dentro de las cuales sólo tienen cabida las mujeres transgénero que caminan en las marchas entaconadas y enseñando las tetas. Yo creo que esas mujeres son muy valientes y merecen todo mi respeto y admiración, pero no son la única expresión de lo que las mujeres transgénero somos.

Mi percepción de lo que debe ser el activismo moderno es muy parecido a lo que Richard Dawkins define, para el caso del ateismo, como una actitud militante. Así, yo defiendo un activismo militante con la visibilidad y la educación como sus mejores armas. Un activismo que, en términos del ajedrez, ya ha usado mucho a sus peones y ahora requiere de jugadas estratégicas que ocupen a sus alfiles, torres y caballos. Yo quiero un activismo que sepa sumar y no uno en donde se dedican a restar, incluso a personas como yo que tenemos mucho por ofrecer y sólo pedimos una oportunidad.

Pero bueno, poco o mucho el tiempo que he invertido hasta ahora en actividades activistas en Monterrey, al final poco impacto han causado. En la ciencia estamos acostumbrados a ser evaluados por nuestros pares y, en el caso del activismo, a "mis pares" no les soy de mucha utilidad. Así pues, oficialmente hoy me despido del activismo para dedicarme a lo que realmente debo prestar atención, que es la ciencia.

Y es que, afortunadamente, el esfuerzo de mis años como investigadora en México han rendido frutos y me encuentro en pleno proceso de consolidación. Mis verdaderos pares (los de la ciencia) están reconociendo mi esfuerzo. Así pues, creo que hoy más que nunca debo dedicarme de tiempo completo a lo que me gusta y en un área en donde me valoran.

En fín, supongo que todo sucede por alguna razón pues, aunque me hubieran aceptado para el Primer Congreso LGTB, yo no hubiera podido asistir pues cambiaron la fecha y ahora se traslapa con mi asistencia al Encuentro Nacional de Ciencias de la Computación. Allá estaré hablando del trabajo que hacemos en el laboratorio en lo que respecta a procesamiento de señales de actividad cerebral. ¡Definitivamente la ciencia es lo mio!

sábado, 14 de junio de 2014

Cómo abandoné la vida de ficción

Éste breve ensayo fue escrito para una revista que creo finalmente no se publicará. Se me pidió que escribiera desde mi propia experiencia y pensando que el género es una cualidad biológica, natural e inamovible pero falsa, limitante, y más bien un concepto político y cultural. Esto es, la identidad de género como una ficción. Aquí les dejo el resultado... 

Mi experiencia como persona transgénero
(o cómo abandonar una vida de ficción sin morir en el intento)
Por Dania Gutiérrez

El código binario de unos (1) y ceros (0) es con el que se comunican las computadoras. Esa misma simplicidad de lenguaje quisiéramos trasladarla a muchos aspectos de nuestra vida, tal como sucede con en la designación del género. Y es que, hombres y mujeres, son categorizados de acuerdo a la ausencia (0) o la presencia (1) de un falo entre sus piernas. Así, una representación binaria de nuestra identidad en sociedad pareciera ser conveniente. Esta es una representación que hasta una computadora pudiera entender.

Sin embargo, las computadoras no entienden de sentimientos y, en una naturaleza en donde su diversidad exige códigos mucho más amplios y flexibles para poder describir su grandeza, existimos aquellos a quienes su cero o uno entre las piernas no va de acuerdo con lo que nuestra conciencia nos dicta. Para nosotras y nosotros, denominadas personas transgénero y a quienes pareciera que la naturaleza nos ha jugado una mala pasada, el código binario impuesto por la sociedad no es una representación fiel de nuestra identidad pues, desde etapas tempranas de la vida sentimos que nuestra expresión del género debería ser distinta a lo que las normas sociales nos dictan.

Para las personas transgénero, la vida en conflicto se vuelve la norma: vivir en conflicto con una sociedad acostumbrada a los unos y los ceros dictando el género de nuestra especie. Ante este conflicto, las personas trans parecieran tener dos únicos destinos: padecer o morir. Es difícil hacer una estadística de cuántos dentro de la comunidad trans mueren por optar al suicidio como vía para terminar con el dolor que genera su conflicto, y de cuántos más mueren víctimas de actos de violencia asociados a actos de fobia de una sociedad conflictuada con quienes nos atrevemos a transgredir el código binario del género. Lo que si podemos afirmar es que las historias de las personas trans en su gran mayoría están dictadas por personas que han padecido mucho, algunas y algunos hasta morir.

La historia que quisiera contarles aquí no es tanto de mi padecer, pues creo que esas historias lamentablemente abundan, al grado de perpetuarnos como mártires de una sociedad poco inclusiva. En su lugar, quisiera platicar de cómo abandoné una vida de ficción, en donde el conflicto me acongojaba, y ahora vivo una vida de plenitud al reconocerme plenamente (y abiertamente) como una mujer trans.

En la vida de ficción, la dinámica que imperaba en mi existir era la de aparentar la normalidad en base a mi designación masculina a pesar de que, en mi interior, me sabía como alguien a quien dicha designación no le correspondía. En la infancia el conflicto no era tan grande pues el rechazo, el miedo y el pecado aún no resonaban en mi cabeza en respuesta a lo que para mi era un simple juego: jugar a maquillarme, jugar a vestirme, o simplemente fantasear en mundos alternos donde mi identidad no era causa de conflicto. Fue hasta la adolescencia cuando el conflicto se convirtió en padecer y, en mi caso, fue un padecimiento interno cuyo motor principal era el miedo a sentirme una persona pecadora. El miedo era aún mayor pues desconocía la naturaleza de mi conflicto: a esas alturas aún no me reconocía como una persona trans.

Así, la adolescencia para mi transcurrió como una película de ciencia ficción, en donde la trama era ajena a una realidad dolorosa. Bien podría decirse que padecí la adolescencia forzándome a actuar el papel del héroe inteligente y hábil, cuando lo que quería era interpretar a la damisela bella e inocente. Afortunadamente, mi padecer fue soportable y me mantuve en la vida de ficción hasta el día de mi adultez temprana.

No fue hasta que realicé mis estudios de postgrado al extranjero cuando el dolor se volvió insoportable y me vi en la obligación de confrontar mis demonios. Es aquí donde mi historia diverge en comparación a las historias de la gran mayoría de las y los mártires transgénero. Creo que mi mayor fortuna fue haber llegado a una universidad en donde se cuenta con excelentes redes de apoyo para aquellos en conflicto. Fue gracias a ese apoyo como pude subsistir y aceptarme como una persona transgresora de las barreras sociales del género. Sin embargo, también pude entender que mi transgresión no era un pecado o una insolencia, sino una necesidad de subsistencia. Pude también entender que, a pesar de lo que la sociedad pudiera reprocharme, yo seguía siendo una persona de valor. Así pues, me di cuenta que en la historia de ficción, podía también existir una heroína.

Sin embargo, a pesar de ser ya consciente de mi identidad, no fue fácil abandonar la vida de ficción. Y es que, la sociedad nos pone trabas a quienes osamos transgredir sus reglas. Entonces se requiere de verdaderos héroes de batalla dispuestos a enfrentarse a toda adversidad para poder lidiar con esta sociedad. Tuve que ir venciendo miedos y ganar valor para enfrentar a las instituciones costumbristas, incluidas aquellas con raíces profundas en mi propia familia. De hecho, la gran mayoría de mis familiares directos decidieron no apoyarme en mi decisión de abandonar la vida de ficción y reconocerme plenamente como una persona trans. Si bien nunca pretendí caer en el enfrentamiento, perdí la batalla con ellos. Aún así, logré que no me afectara su indiferencia, falta de entendimiento y su lealtad a la estructura social en lugar de a mi. Fui tachada de egoísta por transgredir el orden social para mi beneficio propio. Ahora entiendo que gracias a que fui egoísta, hoy sigo existiendo.

En comparación con la reacción de mi familia, el recibimiento que tuvo mi decisión de asumirme como la mujer que siempre desee ser en mi ambiente laboral fue diametralmente opuesta. Tal vez sea que, en el ambiente académico, las personas son más educadas y están más acostumbradas a la diversidad. Lo que es un hecho es que en la academia he encontrado un refugio permanente de aceptación, lo cuál agradezco pues no podría ver mi vida sin la posibilidad de desarrollarme plenamente en el plano profesional. Aún así, la transición no ha sido fácil, y no dudo que algunas personas hubieran estado esperando a que no diera el ancho, a que mi situación emocional me quebrantara, o que simplemente me arrepintiera de mi decisión. Sin embargo, dejar la vida de ficción no sólo me permitió subsistir, sino que me liberó de un peso enorme. Ahora, viviendo en armonía conmigo misma, soy una persona con plena capacidad de desarrollarme al máximo. Hoy puedo presumir que soy exigida y evaluada en la misma manera que el resto de mis pares, y que se me reconoce en función de mis capacidades y no en relación a mi identidad de género.

Se que he sido afortunada en comparación a lo que la mayoría de las personas transgénero tienen que vivir, y hoy puedo jactarme de ser una persona en pleno ascenso y en proceso de consolidarse. Sin embargo, la sociedad actual tiende a marginar a las personas trans en lo legal y lo social. Yo a la fecha no he visto mi transición reflejarse en mis documentos legales, lo cual me expone constantemente a cuestionamientos y discriminación. Igualmente nuestra sociedad mantiene el bombardeo mediático por el cual a las personas transgénero se les asocia con actividades en la farándula, cosmetología o prostitución. A la fecha mucha gente encuentra casi imposible aceptar que una persona transgénero puede dedicarse a la ciencia, y muchas aún me preguntan que “dónde tengo mi salón de belleza”. Es entonces mi labor probarle a la sociedad que las personas trans somos gente valiosa y que podemos dedicarnos cualquier actividad productiva.

Hoy en día no hago tanto como yo quisiera por cambiar la realidad de las personas transgénero en nuestro país, pues el activismo es una actividad que demanda tiempo completo. En su lugar, y desde mi sitio de privilegio, trato de ser visible y educar a la gente sobre la condición trans. Aún así, me encantaría ser más activa y emprender acciones en pro de mi comunidad. Lamentablemente me hace falta tiempo, además de que no he encontrado los canales apropiados para extender mi participación. Y es que, en nuestro país, el activismo está desarticulado: existen un puñado de personas sobresalientes que dedican mucho de su tiempo, dinero y esfuerzo al activismo, pero como una actividad personal y no institucional. Aquí no es como lo que yo vi en Estados Unidos, en donde las redes de apoyo se van formando desde los campus universitarios con los grupos estudiantiles, mientras que en México muchas escuelas prohíben la “asociación de estudiantes”, en especial cuando se trata de hacer activismo en pro de la diversidad. Hasta hace unas semanas el Tecnológico de Monterrey finalmente se dignó a permitir una asociación de esta naturaleza, pero aún hay mucho por hacer.


 Así pues, mi vida post-ficcional aún se está escribiendo. Creo que mi experiencia puede ser de utilidad para muchos, pues ha sido escrita en base a un proceso de crecimiento permanente. Recuerdo cuando mi terapeuta en Chicago me decía que mi labor allí no era solamente obtener mi doctorado, sino también educarme y asumirme (graduarme) como persona transgénero. Habiendo cumplido con ambos objetivos, no pierdo el deseo de seguirme educando y de transmitir mis conocimientos, tanto los científicos como los relacionados con la condición transgénero, pues estoy convencida que la única manera de salir del oscurantismo que actualmente nos invade es a través de la educación.

Actualización (19-08-2014): Una versión acortada de este texto fue publicada en la revista Ulisex!Mgzn. Incluye foto inédita.

martes, 20 de mayo de 2014

¿Qué hace un científico?

El domingo pasado el periódico "El Norte" publicó un artículo sobre la labor que hacemos los científicos. La elaboración de la nota fue asesorada por colegas del Cinvestav Monterrey. Aquí les dejo el archivo por si se lo perdieron: [Archivo PDF]

domingo, 4 de mayo de 2014

Moda que llegó para quedarse

Hace dos años se pusieron de moda las blusas con "micro-mesh", como la que estoy usando en la foto que seleccioné como representativa del 2012 (véase ésta entrada) o como la que usé en mi cumpleaños del año pasado (ver foto). Para mi sorpresa, hoy viendo el programa "República Deportiva", las "senadoras" aparecieron vistiendo blusas similares. Creo que la moda persiste, así que tendré que sacar mis blusas del closet. ¿Qué les parece en esta semana?

domingo, 27 de abril de 2014

Vinos

Yo me encuentro en permanente búsqueda de buenos vinos que sean de precio razonable. Lo del precio es importante si consideran que en casa mi esposa y yo consumimos juntas un promedio de 0.5 litros diarios de vino. Es por ello que mantenemos un compromiso entre la calidad del vino y el costo. Afortunadamente, en el mercado hay muy buenos vinos a precios bastante razonables, y hoy quiero compartirles mis más recientes descubrimientos:

  • Recientemente visitamos Parras, Coahuila, el cual es un pueblo (dicen que "mágico") el cuál es afamado por sus vinos. Allí, la empresa de vinos más importante es Casa Madero. Sin embargo, habiendo probado ya varios de sus vinos (tintos, rosado y blanco), el único que vale la pena es el mostrado en la foto. El resto son vinos caros que no ofrecen nada mejor a lo que el promedio de sus competidores ofrecen. Sin embargo, este vino blanco fue acreedor a un premio y a mi me resultó muy placentero.
  • Una sorpresa que me llevé recientemente fue la de encontrar en Wallmart un vino verde Portugués. Hacía años que no me encontraba con uno, ni siquiera en las tiendas especializadas en vinos. El que les muestro en la foto (Gazela) es un muy buen vino que, para los que nunca han probado un vino verde, los dejará con la sensación de haber probado algo distinto y muy placentero.
  • Finalmente les recomiendo "El Coto", vino Rioja de crianza. No se qué tan caro sea este vino, pues fue un regalo de una amiga. Me imagino que lo venden en el HEB, pues de allí eran unos brownies que venían acompañando el regalo del vino. Sin embargo, aún cuando sea caro, creo que vale la pena cuando quieran quedar bien con un regalo o cuando se quieran complacer.

lunes, 24 de marzo de 2014

De vuelta a Cholula

Después de haber asistido al CONIELECOMP 2014 en Febrero, ahora estaré de vuelta en Cholula en Junio, pues seré conferencista invitada del V Congreso Nacional de Tecnología Aplicada a Ciencias de la Salud. Este congreso tendrá lugar en el Instituto Nacional de Astrofísica, Óptica y Electrónica. Más información sobre este evento está disponible aquí.

viernes, 21 de marzo de 2014

Aparición en nuevo libro

Hace unos meses nos contactaron para solicitarnos permiso para utilizar material sobre nuestro trabajo en un libro sobre metodología de la investigación para alumnos a nivel preparatoria. Hoy recibí el libro, en donde se incluyó un poster de mi alumna Nayeli Angulo como ejemplo de investigación hecha en México. Aquí les dejo la portada del libro y las páginas en donde aparece nuestro material. Después con más calma haré una reseña del libro pero, de antemano, les digo que se ve bueno.



lunes, 3 de marzo de 2014

El día (hábil) después de...

Esto es lo que sucede el día hábil después de que mi alumna Nayeli Angulo y yo ganamos el premio al mejor artículo del congreso internacional CONIELECOMP 2014:

Visitas a mi página oficial entre el lunes 24 de Febrero y el 3 de Marzo de 2014
 

martes, 28 de enero de 2014

Develación

No se si a estas alturas ya se les pasó la emoción de mi anuncio de un nuevo look. Sin embargo, dicen que no hay plazo que no se cumpla y, pues bien, aquí les dejo una foto presumiendo mi renovada apariencia. Espero no decepcionarlos pues, a simple vista, pudiera no ser evidente el cambio. Sin embargo, cuento con su ojo crítico para notar las diferencias en comparación con mi apariencia anterior. De cualquier forma, creo que en persona se nota más el cambio. Así que espero pronto tener la oportunidad de verlos y modelarles.


jueves, 23 de enero de 2014

El programa Fulbright en México

Aquí les comparto este video que explica lo que significa ser parte de la comunidad Fulbright en México. Parte de nuestra labor como ex-alumnos Fulbright es promover el programa y orientar a aquellos alumnos que quieran ser parte de esta comunidad. Así que, si tienen dudas o preguntas al respecto, no duden en contactarme.

sábado, 4 de enero de 2014

Mis mejores looks del 2013

He empezado el 2014 con un pequeño cambio de look que espero pronto poderles presumir. Mientras tanto, y para mantener el suspenso, me puse a revisar mis fotos del 2013 y elegí algunas que me parecieron las mejores... a ver que opinan ustedes. ¡Feliz 2014 a todos!