miércoles, 16 de noviembre de 2011

Reportaje de temática trans

El día de ayer HDNet World Report transmitió un reportaje sobre la transición de la bailarina China Jin Xing con el que me sentí muy identificada pues, más allá de exaltar el morbo de la transición, el reportaje creo que refleja el gran deseo que Jin Xing siempre ha tenido para crecer ante todo como persona, siendo entonces la transición una parte de dicho proceso de crecimiento. Aquí les dejo una probadita del reportaje. Si tienen acceso al canal de paga HDNet, les recomiendo que vean la repetición del programa el Sábado para que vean el reportaje completo:





La historia de Jin Xing me trajo a la memoria comentarios de mi terapeuta en tiempos de mi paso por la Universidad de Illinois en Chicago cuando me decía que yo estaba caminando dos caminos de forma paralela: el camino rumbo a mi doctorado y el camino rumbo al reconocimiento de mi feminidad. Y es que a veces las circunstancias nos hacen creer que estos caminos son mutuamente exclusivos, pero en realidad no es así. Somos seres increíblemente versátiles y con una gran capacidad para lograr todas las metas que nos fijemos. Jin Xing lo entiende y lo expresa con sus propias palabras:

"Some people complain about system: system is not good, they can't do anything. It's excuse. Freedom is in your heart."

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Pasión taurina

Una de las cosas que más he dejado abandonadas desde mi transición es mi afición por la fiesta brava. No puedo echarle la culpa de ello totalmente a mi estatus de persona transgénero, sino también al hecho de que Monterrey tiene escasa actividad taurina. Sin embargo, el machismo imperante en la fiesta brava me había desalentado a continuar con actividades que antes eran para mi cotidianas, como la de practicar el toreo de salón, participar activamente en grupos taurinos y, de vez en cuando, "pegarme un arrimón" con una vaquilla.

La última vez que tuve la oportunidad de bajarme al ruedo y pegar unos muletazos fue en 2001 en una visita a Dax, Francia, durante su famosa feria taurina. En esa ocasión el Club Taurino de Dax ofreció una fiesta que incluyó una "tienta de vacas" en donde tuve la oportunidad de torear. Desde entonces no había tenido otra oportunidad y ya me había resignado a que la vez en Dax había sido la última en que "tomaba los trastos".

Sin embargo, apenas hace unas semanas volví a torear. Ahora la oportunidad surgió durante la actividad social de un congreso al que asistí en Salamanca, España. Allí, los organizadores quisieron mostrarle a los participantes lo que realmente significa la fiesta brava mediante una tertulia que incluyó la tienta de un par de vacas. Obviamente los asistentes a este evento poco sabían de tauromaquia, y mucho menos de torear, por lo que yo me aproveché de la ocasión para saciar mi hambre taurino. No está de más decir que sorprendí a más de uno cuando me bajé a torear, y a la vez yo me quedé sorprendida del respeto y admiración que generé entre varios, así como el interés que desperté en otros. Resultado de ello, en la segunda vaca saltaron al ruedo un Alemán y un Croata a los que, seguramente, ya los contagió "el mal de montera".




No se si el hecho de que, desde el punto de vista taurino, este fue un evento poco serio y por ello el machismo podía dejarse un poco de lado. Aún así me quedo con la ilusión de que en un futuro cercano pueda reactivar mi afición sin ninguna restricción pues, al final de cuentas, la fiesta brava también forma parte de mi identidad.

martes, 20 de septiembre de 2011

Foro sobre no discriminación

El día de hoy participé en el Foro sobre Seguridad Cuidadana, Cohesión Social y No Discriminación. Agradezco mucho a los organizadores el que me hayan invitado.

Para quienes se perdieron el evento, aquí les dejo algunas fotos, así como una copia de mi intervención.

lunes, 12 de septiembre de 2011

Participación en foro

El próximo Martes 20 de Septiembre estaré participando en el Foro sobre Seguridad Cuidadana, Cohesión Social y No Discriminación organizado por EGAP Gobierno y Política Pública del Tecnológico de Monterrey. A continuación les dejo la información del evento. Ojalá nos puedan acompañar.



Hacer click en la imagen para agrandar.
El programa del evento está disponible aquí

sábado, 10 de septiembre de 2011

Siete años después

Después de siete años regresé a Boston, y para mi fortuna el motivo de mi viaje esta ocasión fue el mismo que la primera vez: un congreso. Y digo que es una fortuna pues ya no soy la misma persona y en la cabeza de muchos (incluida la mía) estuvo la idea que después de la transición me sería imposible continuar con mi vida profesional.

Afortunadamente la realidad es distinta. Regresé a Boston porque sigo haciendo lo que me gusta. Soy afortunada de que se reconocen mis capacidades sin juzgarme por mi identidad. También soy exigida por mis pares en igualdad, y mi contribución científica está sujeta a la misma evaluación que la del resto de mis colegas que estuvieron en Boston para el congreso. Me parece que eso es lo justo.

Lo triste es que el mio sea un caso de excepción y que la gran mayoría de las personas transgénero sean sujetas a prejuicio y discriminación, pasándose por alto el reconocimiento de sus capacidades y negándoseles la oportunidad de desarrollarse plenamente en sociedad. Ojalá esto cambie, especialmente ahora cuando nuestra sociedad más necesita de gente valiosa que aporte. Ojalá nos podamos dejar de tonterías y pongamos más atención en el potencial de las personas y no tanto en su apariencia, sus preferencias o sus creencias.




Izq.: 14th BIOMAG Conference, 2004; der.: 33th IEEE/EMBS Conference, 2011.

Atención:
Foro de Seguridad Ciudadana, Cohesión Social y No discriminación, organizado por EGAP Gobierno y Política Pública del Tecnológico de Monterrey, 19 y 20 de Septiembre. Estaré participando como ponente el día 20 en la mesa de discusión "Experiencias ciudadanas: programas y prácticas ciudadanas para prevenir y eliminar la violencia social y la discriminación". Mayor información próximamente.

lunes, 11 de julio de 2011

A dos años...

Hoy se cumplen dos años desde que me asumí como una mujer transgénero de tiempo completo. En lo personal ya no pienso mucho en lo que ha sido este proceso de transición y mejor me enfoco en ver hacia adelante, tanto en mi vida personal como en lo profesional. Hasta ahora puedo decir que por medio de esta actitud positiva he logrado grandes avances y cada día mi panorama se ve más alentador.

Esta actitud no ha sido fácil de asumir, pues ha significado tener que dejar de lado la actitud de mártir que solemos asumir las personas transgénero ante nuestras vicisitudes, así como alejarme de las situaciones que tienen el potencial de generar drama. Creo que ya he vivido suficiente drama en mi pasado como para permitirme seguir viviendo ese drama ahora que finalmente estoy viviendo la vida que quiero vivir. Me he asumido bajo el signo de la autodeterminación, en donde soy producto de mis propias capacidades y mis propias decisiones, y no producto del destino o de los ideales que algún ser supremo pudiera tener para mi.

Ojalá mi experiencia sirva de algo a otras personas. Creo que este es buen momento para que la comunidad transgénero deje de lado la imagen de mártir y que olvide las malas experiencias que ha vivido en su pasado. No podemos seguirnos definiendo en base a los abusos que hemos vivido y, por el contrario, debemos definirnos ante la sociedad por lo que somos: personas de enorme valor y convicción. Creo también que este es buen momento para empezar a construir una verdadera comunidad trans que esté fundamentada en un activismo positivo. Debemos movernos con la inteligencia necesaria para entender nuestro entorno y contrarrestarlo mediante actitudes positivas que hablen de nuestras capacidades y no con actitudes que refuercen el estigma social que aún existe hacia nosotros. Este es el momento mostrar más nuestro cerebro y menos nuestras tetas, y no porque enseñar nuestras tetas no sea una táctica efectiva, sino porque poco hemos mostrado nuestro cerebro.

Me gustaría ayudar más en la construcción de un ambiente de equidad para las personas transgénero en nuestro país. Sólo espero encontrar a los aliados y el tiempo para poder lograrlo sin tener que desatender lo que realmente me gusta de mi vida: hacer ciencia. Tal vez el activismo no sea para mi, pero espero poder transmitir mi deseo de lograr un activismo positivo a alguien que tenga el tiempo para llevarlo a efecto. Mientras tanto, seguiré trabajando en lograr un impacto en la ciencia por medio de mi investigación, y lo seguiré haciendo con el orgullo de ser una mujer transgénero.

sábado, 9 de julio de 2011

Disfrutando del mundo que no se acabó

Yo ya estaba muy hecha a la idea de que el mundo se iba a acabar y ¡chin!... no se acabo. Después de haberme mentalizado al encuentro con los dioses para la vida eterna en el paraiso, tuve que regresar a la vida mundana, ponerme las pilas, y seguir trabajando para poder subsistir. Es por eso que tuve que dejar un poco abandonado este blog. Pero, a manera de justificación, les puedo decir que la producción documental de este blog es inversamente proporcional a mi producción científica. Así pues, llegada la segunda mitad del año, ahora podré consechar todas las horas de esfuerzo impresas en la redacción de artículos para congresos que ya fueron aceptados y que entonces me permitirán (junto con mis alumnas y una colada) ir de viaje a Boston y posiblemente a Salamanca, España.

Pero el que no se hubiera terminado el mundo me llevó también a la reflexión de que hay cosas que deben vivirse antes de que venga algún ser supremo a aguarnos la fiesta. Y si de algo todo mundo está de acuerdo, es que el sitio en donde muchas de esas vivencias se pueden encontrar es en Las Vegas. Así pues, como regalo de cumpleaños, mi esposa y yo nos fuimos a la ciudad del pecado a celebrar. Ya llevaba yo tiempo dando lata con querer ir a Las Vegas, principalmente porque soy una amante de las grandes producciones y los grandes eventos (nada que ver con la oferta regiomontana basada entéramente en Renán Moreno y "La Nena" Delgado). Yo no podía partir de este mundo sin ver a las vedettes, al Cirque du Soleil en su máxima expresión (y no en las producciones itinerantes que aunque buenas tienen una producción limitada), así como olvidarme por un rato del rigor científico y permitirme asombrarme del ilusionismo y gran carisma de David Copperfield.

Y aunque antes de partir yo me había declarado como "no apostadora", la inevitable estimulación de los sentidos que uno recibe desde el instante que se baja del avión, finalmente lleva a caer en la curiosidad de apostar aunque sea un poquito de dinero. Yo afortunadamente no me hice adicta a estos juegos de azar con todo y que, en el balance final de nuestras apuestas, salimos ganando unos 20 dolares. Sin embargo, incluso los ratos frente a la maquinita tragamonedas (que ahora lo que tragan son billetes o vales electrónicos), se vuelven ratos reales de esparcimiento que creo es sano mientras uno sepa el momento adecuado para decir "hasta aquí".




Además de todo eso, Las Vegas ofrece una oportunidad inigualable para turistear: es muy agradable recorrer cada uno de los hoteles y ver las atracciones que cada uno de ellos ofrece, incluyendo su imagen particular (París, Luxor, Nueva York). Fue durante la turisteada que logré añadir a mi lista de "lugares visitados" a la segunda torre Eiffel que hay en este mundo (réplica de la original en París que visité en el 2000).

Así pues, Las Vegas resultó para nosotras todo y más de lo que habíamos escuchado. Si incurrimos en algún pecado, eso sucedió en Las Vegas y se quedó en Las Vegas. No estoy segura si este dicho igual lo apliquen las deidades supremas el día que finalmente decidan acabar con este mundo, pero igual no me importa pues he llegado a la conclusión que en este mundo es más divertido ser atea.

sábado, 21 de mayo de 2011

Antes de que se acabe el mundo

Llevo mucho sin escribir en este blog, principalmente porque he andado super ocupada en el trabajo. Sin embargo, no quería que se acabara el mundo sin escribir una última nota aquí. Y es que, aunque con el tiempo he ido alejandome del espiritualismo para ahora vivir en el apateismo, esta última semana santa me porté bien e hice un gran esfuerzo para sintonizarme con las tradiciones de esas fechas en San Luis Potosí. He aquí la prueba:



Así pues, espero que esto me sea tomado en cuenta si el o los dioses deciden dar finalmente prueba de su existencia de manera apocalíptica. Ojalá vean mi esfuerzo cristiano como un resquicio de salvación para mi alma. Pero, en lo que son peras o manzanas, trataré de aprovechar el día trajando, así mañana podré disfrutar del partido de futbol en donde espero que los Pumas logren su séptimo campeonato. ¡Hasta siempre!

miércoles, 13 de abril de 2011

Anécdota heterosexista

Desde ayer me estoy sintiendo mal debido a una alergia, por lo que hoy decidí trabajar desde casa. Eso significa que la contestadora telefónica puede tomar el día libre y yo me hago cargo de contestar las llamadas. Hace un momento recibí una llamada que merece un comentario:

Era una llamada del consultorio de una doctora para confirmar la cita del día de hoy de mi esposa. Al no encontrarse, le pedí a la secretaria que me dejara el mensaje. La secretaria al final me pregunta: "¿es usted su Mamá?", a lo que yo respondo: "No, soy su esposa". Después de un par de segundos que le tomó a la secretaria procesar esta información: "¡Ah bueno! ¡Gracias!". Fin de la conversación.

Lo peor de esta anécdota no es que la secretaria, bajo el régimen heterosexista, haya asumido que la voz femenina que le contestó el teléfono correspondiera a la Mamá de mi esposa, sino que esto mismo me ha sucedio ¡en persona! cuando he acompañado a mi esposa a sus consultas y me confunden con su madre.

Quiero creer que esto es un reflejo del heterosexismo imperante en nuestra sociedad (especialmente en la sociedad regiomontana) y no de que mi voz y hasta mi apariencia es la de una persona mucho mayor a mi esposa que podría pasar por su madre... de otra manera puedo agregar a mi actual condición de enfermedad los síntomas de la vejez prematura que son aún más notables junto a la presencia de mi bella y joven esposa...

sábado, 19 de marzo de 2011

Despatologizando nuestras vidas

Últimamente me la he pasado escribe y escribe artículos científicos... pero poco en mi blog. Así que, para variarle tantito, aquí les escribo algo que traía en la cabeza desde hace un tiempo:

Recientemente una amiga me comentó que ella tiene el síndrome de Asperger. Para mi este síndrome era algo nuevo, por lo que me puse a leer acerca de ello para poder entender más lo que mi amiga padece. Habiendo encontrado mucha información al respecto, lo que más me sorprendió fue que, a la par de las grandes campañas de concienciación sobre este padecimiento, existe una gran campaña para despatologizarlo.

Aquí vale la pena hacer un paréntesis para citar al Dr. David Barrios, quien en su libro En las alas del placer, define a la patologización como "el etiquetamiento de determinados comportamientos como enfermizos, siguiendo de manera mecánica y reduccionista el modelo dicotómico salud-enfermedad". Dos grandes problemas se pueden producir al patologizar un comportamiento: (1) al individuo con dicha patología se le tiende a inhabilitar para una plena aceptación social y, (2) muchas veces el mismo individuo se victimiza psicológicamente.

En pos de evitar estos problemas es que, en el caso del Síndrome de Asperger, ha surgido el concepto de neurodiversidad, en donde se
promueve la idea de que la diversidad en las características humanas también se extiende al campo neurológico. Entonces, bajo este concepto, adultos diagnosticados con síndrome de Asperger sostienen que éste no es de hecho una enfermedad, trastorno o síndrome, sino simplemente una forma de ser.

En el caso de la condición transgénero, igualmente existe una campaña para despatologizarlo. A la fecha, esta condición se mantiene clasificada como un padecimiento en el Manual Diagnóstico y Estadístico de Transtornos Mentales. Esta clasificación lo único que genera es la estigmatización y fomenta la transfobia. Por ello muchos dentro de la comunidad transgénero estamos luchando para que esto cambie y así crear conciencia sobre nuestra verdad: que independientemente de nuestra identidad, somos personas valiosas para la sociedad. Así pues, la ironía esta en que, mientras unos buscan crear conciencia en la gente sobre un padecimiento, habemos otros que luchamos por despatologizarnos.

miércoles, 9 de febrero de 2011

De la libertad de expresión al bandalismo

Recientemente caí en una etapa de nostalgia taurina tras haberme enterado de la muerte de varios amigos aficionados con los que compartí momentos muy bohemios en la época en la que estaba más involucrada en la fiesta brava. Una de las cosas que más extraño de mi vida en la Ciudad de México son los Domingos en los que religiosamente iba a la Plaza México y, además de disfrutar del espectáculo taurino, compartía de momentos llenos de enorme pasión con otros aficionados. Ahora tengo que resignarme a ver las corridas por la televisión, aunque eso signifique no poder interactuar con todos esos aficionados, además de tener que aguantarme la tediosa y estúpida narración de Heriberto Murrieta.

Parte de esa nostalgia taurina la he compartido por medio de mi perfil de Facebook, en donde de repente hago comentarios alusivos a mi gusto por la fiesta brava. Soy consiente que la fiesta brava no es popular entre toda la gente y que actualmente dicha afición se encuentra en decadencia y posiblemente ya no aguante otra generación de aficionados. Sin embargo, el ser aficionado a los toros es simplemente ser parte de un espectáculo que se encuentra legalmente regulado y hablar de mi afición a los toros en mi perfil de Facebook (o en este espacio) no representa crimen alguno.

Sin embargo, ya en un par de ocasiones me he topado con que algunos de mis contactos de Facebook me han dejado mensajes antitaurinos (en cierta forma recriminatorios) en mi muro. Uno de esos contactos después tuvo la desfachatez de mandarme una invitación para un restaurante ofreciendo un menú de "come todos los tacos que puedas" (?). Mientras que otro contacto tuvo la gracia de decirme que me dejaba ese recado ya que "su libertad de expresión" se lo permitía.

Yo creo que la libertad de expresión les permite a los antitaurinos a expresar su rechazo a la fiesta brava pero sin afectar las libertades de otros. Por mi pueden ir y prostestar frente a la Plaza de Toros, pero no pueden impedirme el paso a la corrida. Por mi pueden abrir espacios en internet dedicados a promocionar su causa, pero no pueden interferir con mi derecho a expresar mi gusto por un espectáculo legal. Si realmente desean acabar con la fiesta brava, creo que deberían de cambiar de estrategia y dejar de molestar a los aficionados, primero porque nada ganan con ello (a mi no me interesa convencer a nadie de que se convierta a la religión taurina), y segundo porque en el afán de restringir nuestra liberta comenten un acto de bandalismo. ¿O qué? ¿Debo mantener mis brazos cruzados el día que alguien entre a mi oficina y aludiendo a su libertad de expresión destroce toda la memorabilia taurina que allí tengo sólo porque esa persona es antitaurina?

En fin, creo que la fiesta brava eventualmente perecerá, pero no por obra de los antitautinos, pues ellos hasta ahora no han trabajado con la inteligencia suficiente para lograrlo. Eventualmente la fiesta brava perecerá por culpa de los mismos aficionados que no hemos procurado que se mantenga esta tradición, además de que en un futuro será más difícil convencer a las jóvenes generaciones dejar a un lado su Wii (o el gadget de moda en ese momento) para que acompañen a sus padres o abuelos a ver una corrida de toros.

P.D. Este blog es mi sitio para ejercitar MI libertad de expresión. Así pues, todo comentario antitaurino será rechazado, así como publicaciones antitaurinas en mi muro de Facebook. Antitaurinos: vayan y ejerciten su libertad de expresión a otra parte en donde si sean escuchados.

jueves, 27 de enero de 2011

Muestras de cariño

Ha pasado un poco más de año y medio desde mi transición y las muestras de cariño no cesan. Desde el primer día en que me presenté en la oficina y que mis compañeras de trabajo me dieron la bienvenida con un pastel, hasta el día de hoy que sigo encontrando a amigos del pasado para quienes mi actual identidad resulta una novedad.

Y es que el mio es un proceso a largo plazo en el que, en una primer etapa, aquellos cercanos a mi vida (familiares, amigos y compañeros de trabajo) tuvieron que vivir junto conmigo la etapa transitoria. Ahora, en una segunda etapa, voy conociendo nuevas personas y voy reconectando con aquellos quienes fueron importantes en mi vida pasada y con quienes deseo compartir la felicidad de mi vida en plenitud, sin restricciones y sin prejuicios. Tal es el caso de mis compañeros de escuela primaria, secundaria, preparatoria y universidad. A muchos de ellos los he reencontrado primero por Facebook y después en persona. Ojalá esta sea una tendencia a la alza y que pueda reencontrarme con muchos amigos más.

Las muestras de cariño que recibo de la gente al conocer de mi transición me hacen pensar en que existe la esperanza para muchas más personas que aún no se deciden a vivir su vida en plenitud, así como que la situación social de las personas transgénero tiene grandes posibilidades de mejorar conforme la sociedad vaya dejando de lado los prejuicios y aprenda a ver a la gente en su esencia y por sus capacidades, sin atender tanto a las apariencias. Yo he logrado dejar atrás muchas de las telarañas mentales auto-infligidas o grabadas en mi mente por medio del condicionamiento social y religioso. Ojalá mi experiencia sirva de ejemplo para que otras personas transgénero puedan dejar a un lado la vida de apariencia y comiencen a vivir la vida que realmente desean vivir.

martes, 4 de enero de 2011

Balance del 2010 y expectativas para el 2011


Ha terminado el 2010. Creo que todos tenemos alguna o muchas razones para decir que el 2010 fue un año difícil. Mis recuerdos de Enero a Diciembre del 2010 son de que me la pasé ocupada todo el tiempo, al grado de que el último mes llegué arrastrando la cobija y, como decimos los taurinos, terminé lista para el arrastre. Por tantas ocupaciones, el 2010 fue para mi un año que pasó rapidísimo y que no me rindió.

El 2010 fue un año de mucho sembrar y poco cosechar. El 2010 fue el año en el que por fin recibí los tan prometidos dineros de mi proyecto de Conacyt, por lo que me tocó entrar en la dinámica de administradora de recursos federales y que muchas veces me hizo perder tiempo valioso en actividades burocráticas. El 2010 es el año en el que alcancé el mayor número de alumnos bajo mi cargo y, aunque amo la docencia y nunca dejo de disfrutar la interacción con mis jóvenes padawanas, me hubiera gustado dedicarles más tiempo a cada una de ellas. Aún así, todas son excelentes alumnas y tuvieron un muy productivo año que sin duda rendirá frutos en el 2011. Lo que si puedo presumir como cosecha del 2010 son mis ascensos a profesor titular dentro del Cinvestav y a nivel 1 en el Sistema Nacional de Investigadores (SNI).

En 2010 viajé dos veces a Europa: en primavera a Croacia y en otoño a Alemania. Y aunque viajar me encanta y es una de las cosas que más me gustan de mi trabajo, este año los vuelos fueron largos y pesados. También en 2010 es el año en que más viajes realicé en la República Mexicana, tantos que ya ni me acuerdo cuántos fueron.

Así pues, mi expectativa hacia el 2011 es positiva, y es que a pesar de lo difícil del 2010, muchas cosas se pusieron en marcha o maduraron, por lo que espero recolectar sus frutos en este año. De entrada, este año voy a sumar tres nuevos alumnos titulados: una de licenciatura y dos de maestría. Igualmente, mucho del trabajo que mis alumnas realizaron en el 2010 tendrá que ser publicado en el 2011 en congresos, artículos científicos y tesis, así que me espera mucho tiempo frente a la computadora escribiendo y revisando. En 2011 no creo viajar de nuevo a Europa, pero sin duda será un año de viajes a Estados Unidos para congresos (tengo en la mira uno en Boston y el tradicional viaje a Asilomar). Por lo pronto, mi esposa y yo ya hemos decidido pasar nuestro cumpleaños en Las Vegas y, después de pasar tanto frío en Alemania y hace poco en fin de año en Real de Catorce, se me esta antojando pasar las fiestas decembrinas de 2011 en una playa.

Por lo pronto seguiré disfrutando de mis vacaciones y la próxima semana regresaré con ánimos renovados a la oficina para trabajar muy fuerte y lograr un exitoso y muy productivo año 2011.