viernes, 17 de diciembre de 2010

El oso de las uñas largas

Hoy, en mi primer día de vacaciones, me doy la oportunidad de escribir en mi blog y lo hago con una entrada típica de aventura o, por lo menos, anecdótica.

Empezaré contándoles que me he vuelto toda una fanática de las uñas de acrílico y mi gusto aumenta cuanto más largas son las uñas. Tengo la fortuna de haber encontrado a una muy buena artista de uñas que, como dicen aquí en Monterrey, "me chifla" (me cumple todos mis caprichos). El diseño de uñas navideño que traigo ahorita lo pueden ver en la siguiente imagen:


Para sorpresa de la mayoría de la gente, he logrado acostumbrarme a las uñas largas y puedo hacer la gran mayoría de mis actividades con ellas sin ningún problema (incluyendo escribir esta entrada al blog en el teclado de mi minicomputadra). Sin embargo hoy encontré al némesis de mis uñas largas:


La historia es que el día de hoy pasé al cajero automático en donde descubrí que el plástico verde que cubre la ranura del cajero me hace imposible retirar la tarjeta con mis uñas largas al terminar mis transacciones por lo que, eventualmente, el cajero decidió retener mi tarjeta. Fue entonces que con toda la pena del mundo tuve que explicar al gerente del banco que mi tarjeta había sido retenida por mi incapacidad de retirarla de la ranura debido a que mis uñas no alcanzaban a sujetarla con el plástico verde estorbando, lo que redujo mi "zona de agarre". Afortunadamente no había mucha gente y recuperé mi tarjeta en unos minutos no sin haber hecho el oso del día y habiendo sido la burla de algunos empleados en el banco. Es por eso que iniciaré una campaña para la creación de cajeros amigables para mujeres con uñas largas... y de paso también amigables a mujeres altas en tacones.


jueves, 2 de diciembre de 2010

Gira artística

En el mes de Noviembre me la pasé de gira artística. Y es que al parecer debo de haber invocado a Hermes durante ese mes, pues poco tiempo estuve en la oficina.

Mis viajes comenzaron el 4 de Noviembre, pues en esa fecha fui invitada para dar una plática en el Cuarto Ciclo de Conferencias en Telecomunicaciones, Electrónica y Computación, CCTEC 2010, cuyo tema fue “Bioingeniería, planteamiento y soluciones de problemas" y que fue organizado por la Facultad de Ingeniería de la Universidad Veracruzana Campus Poza Rica-Tuxpan. Mi visita a Poza Rica fue de entrada por salida. Apenas regresé a Monterrey y comenzé a preparar mis siguientes viajes. El 17 de Noviembre salí con rumbo a San Luis Potosí para dar una plática en el Cuarto Taller de Redes Complejas y sus Aplicaciones, TRCySA 2010, organizado por el Instituto Potosino de Investigación Científica y Tecnológica. Esta fue otra visita de entrada por salida, pues el 20 de Noviembre salí con rumbo a Tübingen, Alemania. Allí en Tübingen visité a mis colaboradores del MEG Center y participé en una serie de eventos: para empezar el Taller de Magnetocardiografía Fetal (22 y 23), después la escuela de Otoño (24 y 25) cuyo tema este año fue "Analyze the Brain", y para terminar la serie de conferencias "Lifelong Imaging" (25 y 26).

Aunque fue un mes pesado, indudablemente fue muy productivo pues, más allá de la oportunidad de dar a conocer mi trabajo de investigación en otros lados, este tipo de eventos me da la oportunidad de aprender cosas nuevas, ver cuales son los temas "candentes" en la ciencia actual y, sobre todas las cosas, me estimula la imaginación. Así pues, en lo que resta del año mi tarea será revisar mis notas de cada evento, acabar de digerir la información que obtuve, y planear nuevas líneas de investigación para el próximo año.


En las instalaciones del IPICyT (izq.) y de la clínica de la Universidad de Tübingen (der.)

Obviamente cada viaje tuvo anécdotas que merecen mención, pero tendrán que esperar una mejor ocasión para ser narradas. Sólo les contaré una a petición de mi esposa:

De salida a Alemania, pasé a comprar unos euros en la casa de cambio San Jorge de la terminal B del aeropuerto de Monterrey. Al revisar el contenido del sobre en donde me pusieron mis euros, me encontré con una estampa de San Jorge. Estuve a punto de tirarla a la basura cuando me entró un ataque de superstición y decidí llevármela a mi viaje. No me acordé de ella hasta un día antes de volver a Monterrey cuando de visita en el Castillo Hohenzollern, me encontré con esta figura de San Jorge:


San Jorge cuidando mis pasos durante el viaje

¿Coincidencia? Mi esposa dice que fue una bendición a mi viaje. ¿O será que Hermes se transmutó en San Jorge? ¿Qué opinan? Por lo pronto sólo me restan dos viajes antes de terminar el año: una visita relámpago al Cinvestav Tamaulipas y una ida a Real de Catorce en donde estaré recibiendo el nuevo año.