miércoles, 25 de agosto de 2010

Respeto: condición necesaria pero no suficiente

La frase "condición necesaria pero no suficiente" es familiar para aquellos que trabajamos con teoremas matemáticos e incluso para aquellos que trabajan con lógica matemática y filosofía. Sin embargo, esta frase me ha dado vueltas en la cabeza desde el inicio de las discusiones de la Suprema Corte de Justicia en relación a la constitucionalidad de los matrimonios homosexuales en la Ciudad de México y de su derecho a la adopción.

La discusión del derecho de adopción de matrimonios homosexuales generó una gran polémica y llevó a muchos a "enseñar el cobre", degenerando en descalificaciones e incluso muestras de odio hacia las personas homosexuales, en especial por parte de la iglesia católica. Pero de manera personal me tocó entablar una discusión con una supuesta "vieja amistad", aunque en realidad referirme a ella como una discusión es demasiado decir, ya que en realidad no fue más que un mónologo de mi parte tratando de explicarle a una mente cerrada que respeto es una condición necesaria pero no suficiente para la sana convivencia de las personas.

Y es que esta "vieja amistad" decidió mantener para ella misma las razones de su negativa a la adopción de matrimonios homosexuales y escudarse en la vieja falacia de "respeta mi derecho a estar en contra" o en la frase "¿acaso todos tus amigos piensan igual que tu?". A esto último puedo responder que entre mis amigos tengo el gusto de contar con personas de las más variadas posiciones políticas, razas y preferencias afectivo-eróticas. Entre mis amigos respeto a aquellos que se mantienen fuertes en su fe católica a pesar de mi cada vez más grande apateismo, o respeto a aquellos que siguen siendo fieles aficionados al Cruz Azul a pesar de su sub-campeonitis. Sin embargo, el respeto no es condición suficiente de nuestra amistad. Es necesario además el reconocimiento pleno de su integridad como seres humanos y su total derecho a ejercitar sus libertades sin que nuestras diferencias interfieran en ello. Es exactamente esa interferencia la que hace al respeto una condición "no suficiente".

Es precisamente en ese disque "respeto a estar en contra" que mi madre, por ejemplo, se ha escudado para negar la aceptación a mi modo de vida. Como resultado de ese "respeto a su decisión", mis derechos han sido limitados y ahora vivo una vida de exclusión de la vida familiar, aún cuando en la sociedad se presume del "amor incondicional" de las madres. Actualmente me encuentro en el destierro de una familia que prefiere apegarse a su "derecho a estar en contra" en lugar de ejercitar el respeto a mi modo de vivir y mi derecho a ser feliz.

Es por eso que, ante este tipo de argumentos, he decidido ejercitar mi derecho a elegir a las personas con las que me relaciono y definitivamente no pretendo tener entre mi circulo de amistades a aquellos a quienes apoyen algo que interfiera con mi pleno goce de derechos, ni tampoco voy a caer en drama por aquellos que no aceptan mi forma de vida. A estas alturas en mi vida he llegado a la conclusión que la felicidad puede lograrse de diversas maneras y la fórmula actual parece estar funcionando.

jueves, 19 de agosto de 2010

Vacaciones


El verano se ha terminado para mi una vez que mis alumnas finalizaron sus presentaciones, concluyeron sus prácticas profesionales, terminaron su estancia de intercambio académico, o terminaron sus actividades dentro del Verano de la Investigación Científica, respectivamente. Yo por lo pronto terminé de escribir un artículo y, mientras pasa por el proceso de revisión, he decidido tomarme unos días de vacaciones, aunque esto sólo represente quedarme en casa, desatenderme de la oficina, no levantarme de madrugada y de vez en cuando darme el lujo de andar chancluda y despeinada por la casa... ¡Eso ya son suficientes vacaciones para mi!

Y es que uno normalmente relaciona viaje con vacaciones. En mi caso ya me aventé buenos viajes como parte de mi trabajo, además de que hay altas posibilidades de que en Noviembre vuelva a viajar a Alemania. Entonces, para estos días de asueto sólo tengo programado hacer cosas personales que traigo pendientes, tales como retomar una rutina de ejercicio, hacer unas chambitas en la casa y, por supuesto, darle una desempolvada a este blog. Lo que más deseo es simplemente cargar baterías y distraerme un poco de la vida académica antes de iniciar un nuevo semestre y volver a entrar a la rutina de dar clases, atender a mis alumnos y, aunque me pese, hacer chambas administrativas y burocráticas.

En lo que respecta a este blog, espero ahora si agarrar vuelo y retomar la costumbre de escribir aunque sea una vez por semana. Por lo pronto voy a aprovechar para desahogar algunas cosas que traigo en la cabeza y que creo les serán de interés, especialmente en este momento histórico que nuestro país esta viviendo en lo que respecta al reconocimiento de la comunidad LGTB y su completo goze de derechos.