sábado, 30 de enero de 2010

Primer entrada del año: hablando de política

Este año 2010 lo he iniciado muy tareada, principalmente por todo lo que implica estrenar casa: desde organizar cosas y decorar, supervisar trabajadores haciéndose cargo de detalles o instalando servicios, hasta el hecho de acostumbrarse a nuevos rumbos y nuevas rutinas. A esto le podemos sumar el trabajo en la oficina, el cual este principio de año ha sido principalmente de índole administrativo, pues he tenido que organizar todo lo relacionado con viajes a un par de congresos (uno a fines de Febrero y otro a fines de Marzo). Con todo eso, poco tiempo me ha quedado para escribir en este blog.

Sin embargo, aprovecho el fin de semana largo para comentarles algo que traigo en la cabeza desde hace rato y que tiene que ver con nuestra clase política. Y es que ante la aprobación de las uniones entre parejas del mismo sexo en la Ciudad de México, muchos políticos (principalmente los del partido en el poder) han aprovechado el momento para dejar claro su deseo de mantenernos en el oscurantismo con argumentos fundamentados en la fe católica y pretendiendo elevarlos a ley universal. Un argumento que realmente me causó enorme enojo fue el que dio el PAN para justificar su rechazo a que las parejas del mismo sexo adopten niños: según ellos y una encuesta que realizaron, los niños con dos papás o dos mamás van a ser sujetos de burlas en las escuelas y por ello se debe evitar que las parejas homosexuales adopten niños.

En efecto, la encuesta evidenció un gran problema en nuestra sociedad: la discriminación. Pero, en lugar de luchar contra la discriminación (lo cual podría lograrse con educación), el PAN pretende aplicar la solución de tapar el sol con un dedo y aplicar técnicas al mejor estilo de la inquisición: aplastando a la minoría. ¿Realmente creerán que somos estúpidos?

Pero por si fuera poco, el PRI en el DF también me hizo enojar con su iniciativa de abolir los toros bajo el argumento de que a los que nos gusta ese espectaculo somos psicópatas. ¿Qué de verdad nuestros políticos no tienen nada mejor que hacer? ¿Acaso no ven que nuestro pais se viene abajo y ellos no hacen nada? Lo que pienso es que ante su poca capacidad de gobernar, su cerebro no les da más que para ir contra el rival más debil, que en este caso son las minorías.

Y es que efectivamente, los aficionados taurinos somos minoría, pero eso no nos hace automáticamente candidatos al exterminio. Creo que nuestros gobernantes deben de entender que eso de la democracia no se trata de seguir los pasos de una mayoría de borregos, sino de garantizar los derechos de todos, sin importar credo, identidad o preferencia sexual.

Con el único que concuerdo es con el presidente de PRD cuando dijo que México esta en riesgo de un estallido social... ¡Y cómo no si ya estamos hartos de nuestros políicos!

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