jueves, 1 de octubre de 2009

Viaje a Alemania: eventualidades


Afortunadamente mi viaje tuvo pocas eventualidades, las cuales estuvieron relacionadas con cuestiones hasta cierto punto normales en un viaje tan largo. Sin embargo, no tuve ningún problema relacionado con el hecho de que mi pasaporte aún no refleja mi actual identidad.

Sólo hubo un par de momentos incómodos: primero al pasar inmigración en Atlanta, en donde el agente de inmigración no se digno a dirigirme la palabra y ni siquiera la mirada... sólo me selló mis papeles y se acabó; el segundo fue al llegar a Alemania, donde la agente de inmigración se tomó su tiempo para verificar que la persona en la foto del pasaporte efectivamente fuera yo... sin embargo la agente Alemana se portó muy amable en todo momento y hasta se disculpó conmigo por hacerme esperar... nada que ver con el agente gringo...

De ida mi viaje fue Monterrey-Atlanta-Stuttgart. A mi llegada a Stuttgart tomé un autobús que me llevó a Tübingen. Afortunadamente mi vuelo llegó un poco antes de lo programado a Stuttgart y pude tomar el autobús antes de que empezara el caos producido por un avión que realizó un aterrizaje de emergencia.

Mi suerte no fue la misma de regreso: debido al mal tiempo en Atlanta, no nos fue posible aterrizar en ese aeropuerto y en su lugar fuimos desviados al de Charlotte, Carolina del Norte. Allí tuve que pasar la noche en el hotel Ramada (cortesía de Delta) para la mañana siguiente tratar de llegar a Monterrey. Eso no fue sencillo, pues el aeropuerto de Charlotte, aunque es internacional, tiene esa denominación por recibir sólo 3 vuelos internacionales, ninguno de los cuales va a México. Así que tuvieron que enviarme a Chicago por United Airlines para después tomar un vuelo de Mexicana a Monterrey. Entonces, mi viaje de regreso se convirtió en un viaje de más de dos días, pues al regresar de Alemania gané siete horas, las cuales al final perdí en esperas en aeropuertos y aviones.

En este viaje impuse algunos records personales:
  • Más tiempo dentro de un avión: aproximadamente 14 horas en el vuelo de Stuttgart a Atlanta, pues antes de decidir cambiar el rumbo a Charlotte estuvimos una hora dando vueltas en el aire esperando instrucciones. Al llegar a Charlotte, estuvimos estacionados hora y media en pista en lo que decidían que hacer con nosotros.
  • Mayor número de aerolineas en un mismo viaje: Delta, United Airlines y Mexicana.
  • Mayor número de aeropuertos pisados: Monterrey, Atlanta, Stuttgart, Charlotte y Chicago.
Aún así el viaje valió mucho la pena. Fue una visita sumamente productiva, provechosa y, aunque no lo pareciera, revitalizante. A pesar de lo cansada que regresé, no perdería la oportunidad de seguir viajando. De hecho, ya tengo echado el ojo en otro destino lejano para el próximo año: Dubrovnik, Croacia. Mientras tanto, hay que seguir trabajando.

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